lunes, 27 de septiembre de 2010

Despidiendo mi querida Valencia

Si de normal son duras las despedidas, tener que despedirme tanto de amigos, familia y por supuesto la playa por tanto tiempo se me hace una montaña.

Estoy a 5 días de llegar a lo que durante el próximo año voy a considerar mi hogar, BERLIN. Me recorre por el estómago una mezcla de nervios, alegría, curiosidad y emoción por ver como será todo aquello, por ver como será mi vida allí, tan diferente de la de aquí.

Son momentos ahora de preparativos, papeles y de hacer la maleta y decir “¿me llevo esto?, ¿me llevo lo otro? “ me paso 30kg de lo permitido en el avión..”
Es una tarea difícil, tener que meter en una maleta de 20kg todo lo posible para sentirte como en casa, con tus cosas. A la vez, en otra maleta tienes que meter tantos recuerdos, imágenes, palabras de toda la gente que te quiere y que sabes que te va a echar de menos, que no sabes por donde empezar, aunque bueno, esto es un hasta luego, así que no hay por qué preocuparse.
A ser fuertes y a tragarse esas lagrimillas que sin quererlo se te caen cada vez que tienes que decir un adiós.

Nos vemos en Berlín.